Crítica: Breathe In. Breathe Out. – Hilary Duff

Hilary-Duff-Breathe-In.-Breathe-Out.-2015-1500x1500La ex-estrella Disney vuelve por todo lo alto. Tras ocho años de descanso (lo que viene siendo el don de Britney Spears), Hilary Duff presenta su quinto álbum de estudio, “Breathe In. Breathe Out.”, un álbum pop que, hasta el momento, parece estar funcionando bastante bien: top 1 en iTunes USA y top 8 en iTunes España. ¿Pero es un disco a la altura de un comeback tan esperado como este?

Breathe In. Breathe Out.” comenzó sus andadas hace ya casi un año con un tema que trajo más de un disgusto a la protagonista de Lizzie McGuire. “Chasing The Sun” traía consigo un rollo “Colbie Caillat” que irritó a más de un fan de la artista menos radiada de todos los tiempos (con el permiso de Melanie Amaro). A pesar de posicionarse como el mejor estreno de la semana en VEVO y teniendo en cuenta que hoy en día el streaming es casi tan importante como las ventas, el descafeinado tema de Duff no lograba posicionarse más de un par de semanas en Billboard Hot 100. Si a esto le sumamos una promoción inexistente, tenemos ante nosotros el primer descalabro de un “Breathe In. Breathe Out” que se editaría, supuestamente, a finales de octubre. Más tarde, llegaba la country-pop “All About You”, cuya aceptación fue aún peor. Muchos ya afirmaban su entrada en el foso Jepsen. Pero tranquilos: ninguna de las canciones aparecen en el disco.

Pero Hilary, como buena lectora de Hello Rubio, sabía que tan solo existía una persona capaz de dar algo de vida a su quinto LP: Tove Lo. Como consecuencia, “Sparks” llegó y, esta vez sí, no fue eliminada de los iPhone de sus fans al cabo de las dos semanas. Un tema pop-dance capaz de posicionarse como una de las canciones del verano, con una producción muy acertada y unos silbidos como hook totalmente irresistibles. Una mayor promoción, que vino acompañada de cientos de quejas por la abusiva publicidad de Tinder en el vídeo. Pero Hilary vuelve a escuchar y, después de tirar todo un disco a la basura, reedita y saca una nueva versión de esta bajo el nombre de “Fan Demanded Version”. Algo así como la relación Apple-Swift, y no me refiero al lenguaje de programación de los de Cupertino.

Entonces, ¿qué es “Breathe In. Breathe Out”? Pues un álbum pop que muchas querrían tener, aunque peque de excesiva homogeneidad y cero riesgo. Un recopilatorio de canciones pop que funcionan muy bien por separado, pero que adquiere brillantez en su conjunto. Un disco veraniego, cargado del buen rollo que transmite la mítica Lizzie McGuire y que acaba resultando una versión light e infantil del maravilloso “Queen of the Clouds” de Tove Lo, la cual se encuentra presente en la producción de este. “Breathe In. Breathe Out” es abierto por el grower “Sparks”, tercer primer single del disco, en el cual vemos como Hilary comienza a coquetear de manera acertada con una producción más pop que en su último álbum. Y tras este llegan 11 temas (en al edición sencilla del LP) que poseen una eficacia envidiable. “My Kind” es  un pop adolescente cuya letra aún no muestra la madurez que muchos esperamos en la artista pero que, al igual que el primer tema, comienza una larga lista de temas cien por cien eficaces. “One In A Million”, que no hace referencia al tema de Hannah Montana, aunque a muchos nos hubiese hecho ilusión un “Lizzie meets Hannah”. El tema confirma el motivo del álbum: pasar un rato agradable escuchando un pop con cero complicaciones pero que, vuelvo a repetir, muestra un resultado excelente. Además, posee uno de los bridges más catchy del álbum.

El disco avanza con “Confetti”, una canción que ya nos avisa de la monotonía ante la cual nos adentramos. Un tema que podría tener un vídeo de lo más coqueto, cual Katy Perry de poco presupuesto. Una vez más, pop comercial a la vez que pegadizo. La canción que pone el nombre al disco, “Breathe In. Breathe Out.” muestra a la Hilary de sus comienzos. Letras insulsas a la vez que estupidas, pero que nadie era capaz de dejar de cantar. “There’s people talking / They talk about me / They know my name / They think they know everything / But they don’t know anything / About me”, cantaba una joven Duff en “Wake Up”, unos de los primeros “no-hits” de la artista. Aquí la historia se repite. Sin embargo, su estribillo rollo “7 Things” ayuda bastante a olvidar toda la bobada soltada en los anteriores 30 segundos. La Hilary que susurra mola bastante. Y ese “I’ll survive”, aún más. Pero donde haya un buen tema para el verano, que se quite todo lo demás. “Lies” coquetea de nuevo con una producción made in Sweden y nos hace olernos cuál será el cuarto segundo single del álbum. Lies eran “Chasing The Sun” y “All About You”. Esta canción no.

Y llegamos a lo que podríamos considerar como segunda mitad del disco: “Arms Around A Memory” nos muestra de nuevo a la cantante a la que le gusta susurrar, la que posee de los mejores bridges en lo que va de año y la que se rodea de una producción menos infantil. Todo un temazo. Pero no hay crítica en Hello Rubio en la que no aparezca LA BOLSA. Sí, aquella bolsa en la que fueron a parar más del 60% de los temas de “1989”  o algunos de “Handwritten”. Hablamos de la bolsa de las canciones desechables / de relleno. “Stay In Love” debido a su nula aportación y a la sensación de déjà vu que nos provoca hacia la primera mitad del disco, es la primera en entrar en la bolsa. Sin embargo, “Brave Heart”, por su dulce estribillo y por ser la única “””balada””” del disco (porque no se bien cómo catalogarla), consigue esquivar la bolsa. La que no se libra es “Picture This”.

Y ahora sí, dos de los temas más fuertes de “Breathe In. Breathe Out” se encuentran en la recta final del disco. “Tattoo”, antepenúltimo tema del disco muestra una madurez inexistente en el resto del disco. Una letra un poco menos Hilary y una melodía irresistible. Como curiosidad, Ed Sheehan está detrás del tema. Además, Duff se ha animado a subir una versión en acústico del tema a su canal de VEVO. Por último, y además cerrando un disco notable, “Night Like This” toma presencia. El único featuring del disco se posiciona como la mejor canción del disco y muestra a una Hilary casi inexistente para muchos. Sin lugar a dudas, la artista que queremos ver en su sexto disco. Eso sí, con unas letras un poco menos bochornosas al ser posible.

En conclusión, “Breathe In. Breathe Out.” es un álbum que trae de vuelta a la ex-extrella Disney que todos queríamos ver, dejando a un lado el country-folk que tan poco favor le hacía. Un disco eficaz, alegre y de muy bues gusto, del cual se hubiese agradecido un poco más de riesgo para no quedarse estancado en el mismo escalón. Espero un “Lizzie meets Tove Lo” para el siguiente (allá por 2028).

Nota: 7 / 10

Por cierto, los bonus tracks son de muy buen gusto 🙂

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s