Crítica: La Teoría Del Todo

1Stephen Hawking ha conseguido lo que muy pocos físicos han sido capaces: ser influyente en la sociedad. Sin embargo, la pregunta ya ha sido planteada millones de veces: ¿por sus logros o por su capacidad de superación ante una enfermedad aún sin cura? El director de esta película, James Marsh, decide enfocarlo todo mediante otro prisma, abarcando (me llevo las manos a la cabeza) su vida amorosa. ¿Cuál es el resultado de semejante barbarie?

Stephen Hawking es uno de los principales cosmólogo que ha sido capaz de desmontar la teoría del creacionismo mediante, esta vez si, una teoría viable. El origen del universo o qué es un agujero negro son algunos de sus grandes logros que, lamentablemente, no son relevantes para este director. ¿Lo es su superación con respecto a su enfermedad que afecta a la neurona motora? No exactamente. Lo que realmente fascina a James Marsh es su vida amorosa. Sí, su vida amorosa. “La Teoría Del Todo” narra cómo un joven Stephen conoció a Jane, una mujer estudiante de letras (al parecer, el amor entre personas de ciencias y letras puede ser posible). Se enamoran, tienen hijos y blablabla. Y después, como embellecedor-decorativo-whatever, tenemos cómo consigue las explicaciones lógicas a todas aquellas teorías en mente. ¿Podemos considerar este biopic un despropósito en toda regla? Quizás no. Aunque el guión decaiga en la segunda mitad de la historia y en ocasiones pueda ser considerado una falta de respeto hacia el propio Stephen Hawking (el cuál no sé si ha hecho algún tipo de declaración sobre la cinta en cuestión), muchos elementos están bastante conseguidos en el filme. Buenas interpretaciones, escenarios bastante logrados y un vestuario y maquillaje que, por suerte, no pecan de pomposos.

El ultimo biopic sobre la vida del cosmólogo tiene una dirección excesivamente ordinaria. Se hace una presentación rápida y poco eficaz de los personajes, lo cual provoca demasiados momentos de desconcierto en el espectador. “¿Pero por qué hace eso?”, “¡Si solo lo conoce desde hace dos días!” o “¿Y eso a qué se debe?” son muchas de las frases que venían a mi cabeza mientras avanzaba la cinta. ¿Cómo es posible que, en tan solo un par de minutos, Jane consiga sacrificar su vida por amor? Quizás con el fin de no alargar la historia decidieron acelerar (o saltarse) este proceso. Algo así como en “Los Miserables”, pero con menos horas de duración. Es algo que provocó cierta confusión en mi. ¿Qué dirección quiere tomar la película? ¿A qué público va dirigida? Son preguntas que hasta el final de la película no consigo hallar una respuesta. Siguiendo con mi típico refranero español en las reviews del blog, “quien mucho abarca, poco aprieta”. “La Teoría Del Todo” no quiere encasillarse en una película romántica, pero tampoco en una de ciencia. Por tanto, decide tocarlo todo sin llegar a profundizar en nada, siendo el error más grave de la cinta. Continuando con la dirección, James Marsh decide no arriesgar en el género del biopic. A pesar del buen sabor de boca que consigue dejar la película gracias a su apartado más técnico, la cinta decide finalizar con unas letras blancas sobre un fondo negro, explicando el final del filme y notificando la situación actual del personaje protagonista. Sí, como todos y cada unos de los biopics que podemos comprar en Fnac y como el 120% de las películas que emiten los sábados y domingos en Antena 3.

Pero, el apartado en el que realmente “La Teoría del Todo” demuestra todo su potencial no es otro que en su reparto. Eddie Redmayne (“Los Miserables”) y Felicity Jones (“Like Crazy”) consiguen levantar la película de manera soberbia. Redmayne consigue hacer que la cinta parezca un documental. Su caracterización es simplemente asombrosa. El inglés consigue deslumbrar en cada fotograma de la película, dejando marcado en nuestras retinas la increíble transformación física del cosmólogo. Su manera de caminar, su dificultad a la hora de expresarse o el modo en el que escribía con tiza hacen que Eddie Redmayne se consolide como principal candidato a hacerse con la estatuilla dorada (a menos que Michael Keaton diese la sorpresa). El haber sido galardonado con el premio BAFTA lo desmarca de su principal contrincante, aunque también tenemos que tener en cuenta que los británicos son tan suyos como los americanos. Por otro lado, encontramos a una deslumbrante Felicity Jones a pesar de contar con un papel más plano que una taba de planchar. Sin embargo, el no conseguir quedar eclipsada por Eddie Redmayne es motivo suficiente para reconocer la gran interpretación que ha desempañado la joven actriz.

Su aspecto técnico, bastante bueno. Su fotografía es bastante limpia, aunque existen escenas retocadas con un filtro azul bastante extraño que resta naturalidad a la cinta. Su maquillaje no peca de pomposo y su vestuario está muy acorde con la época y el lugar en el cual se desarrolla “La Teoría del Todo”. Gran trabajo por parte de la dirección artistica del filme británico más importante del año.

En definitivas cuentas, “La Teoría Del Todo” destaca notablemente en sus apartados más técnicos y en sus grande interpretaciones pero, sin embargo, no consigue cubrir ese gran agujero que crean los enormes errores de dirección y ese guión que no sabe qué línea seguir. El haber querido hacer una película comercial les ha pasado factura. Grabar “A 3 Metros Sobre Hawking” no ha sido una gran idea, querido Marsh.

Nota: 6,75 / 10

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4 comentarios en “Crítica: La Teoría Del Todo

  1. nllbrnt dijo:

    Estoy leyendo y comentando en todas las críticas que has hecho y en esta película difiero. Honestamente puede ser mi lado emocional, pero me gustó bastante la película. Porque por una vez fueron los personajes los que llevaron las historia, y no fue una historia sosa que no supo llevarse. Además, el intento, me imagino, fue diferenciarse de las películas ya existentes de la vida y obra de Stephen Hawking y por supuesto, se basa en las memorias de Jane no del científico. Por lo que la película es adaptada de lo que fue su vida al lado de Hawking.
    A su vez, la adaptación y la forma de narrar y dirigir la película no pudo estar tan mal enfocada como expones porque Stephen Hawking dice haber llorado con la película, y Jane expresa que el filme unió más a su familia.
    Por supuesto que la película llega solo hasta la separación de esta pareja porque es eso lo que abarca el libro en el que está basada.
    Realmente espero que Eddie Redmayne se lleve el oscar, porque su actuación es creíble, desde la ligera evolución y sutil torpeza inicial, al cambio de la voz y kinesia marcada, hasta finalmente, el sólo tener que expresarse con su cuerpo y su mirada.
    Felicity Jones logra resaltar y expresar más con su rostro que con sus palabras, pero dudo que sea quien se lleve el Oscar.

    • hellorubio dijo:

      ¡Hola Macarena!
      Gracias por expresar tu opinión de la película. Aunque no coincidamos con respecto a la cinta, hay una cosa en la que estamos totalmente de acuerdo: el Oscar a mejor actor debe ir para Redmayne. ¡Qué interpretación tan deslumbrante!

      Por cierto, gracias por el dato sobre la opinión de Stephen Hawking sobre la película 🙂

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