Crítica: Infiltrados en la Universidad

infiltrados_en_la_universidad_28932Tras el soplo de frescura que supuso “Infiltrados en Clase” (“21 Jump Street”), Jonah Hill y Channing Tatum vuelven de la mano en esta nueva entrega: “Infiltrados en la Universidad” (“22 Jump Street”). Por todos es conocido que segundas partes nunca fueron buenas. ¿Será esta la excepción a la regla?.

“Infiltrados en la Universidad” es una comedia igual de gamberra que su antecesora en la cual volvemos a ver a esta pareja de actores (Jonah Hill y Channing Tatum) caracterizados como dos policías infiltrados, a pesar de sus 30 años, en una universidad con el fin de frenar la propagación de una nueva droga llamada whyphy. Schmidt (Jonah Hill) es el agente “cerebrito” y, sin lugar a dudas, el personaje que más fuerza proporciona a la cinta debido al modo en el que se enfrenta a las distintas situaciones que se les plantea en la películas. Por otro lado, nos encontramos con Jenko (Channing Tatum), el “musculitos” menos listo que, sin llegar a calar al público del mismo modo que su compañero, sigue siendo un personaje bastante entrañable y divertido. Estos nuevos “universitarios” tendrán que adaptarse a la vida de los jóvenes que les rodea y, paralelamente, averiguar quién es el camello que está pasando esta nueva droga a todos los estudiantes. Te suena, ¿verdad?. Es exactamente la misma trama que la primera película. Sin embargo, tanto los directores de la película (Phil Lord y Chris Miller) como los guionistas (Jonah Hill y Michael Bacall) consiguen hacer de su principal handicap el elemento más fuerte de la película.

Muchas son las segundas partes que, repitiendo la trama de su película antecesora, han hecho decaer su calidad por los suelos. “Venganza” (“Taken”), “Resacón en Las Vegas” (“The Hangover”) y una interminable lista de sagas cuyas secuelas fracasaron en el intento. Sin embargo, “Infiltrados en la Universidad” decide hacer una burla constante a la igualdad de tramas entre ambas cintas. “Tenéis exactamente el mismo caso”, “hacedlo igual que la última vez” o “el caso se ha resuelto del mismo modo que en la anterior ocasión” son frases que se repiten una y otra vez durante toda la película, dando lugar a una infinidad de escenas cómicas. Sin embargo, la buena resolución ante cierto “problema” no quita el hecho de que quizás deberían haber arriesgado con una trama novedosa con el fin de crear un producto de mayor calidad. Además, podemos ver hasta caemos del reparto original sacándonos de dudas sobre qué había sido de esos personajes, principalmente el hermanísimo de Franco (James Franco, no el dictador) y Rob Riggle, aquel al que “vuelan las pelotas” en la primera película. Pero donde queda reflejada la burla hacia la misma película es, principalmente, en los créditos finales. Muy recomendado quedarse en la sala de cine hasta el final de estos.

La película está bien guionizada, reflejando bastante bien la actitud y personalidad de cada uno de los personajes y, por suerte, bastante bien estructurada. Cada escena tiene su tiempo necesario para no llegar a agotar o empalagar al espectador. Además, la película se mantiene bastante bien tanto en trama como en comedia durante toda su duración. Los giros de guión están bien ubicados y resueltos, siendo bastante sorprendentes: nos aclara que no estamos viendo la misma película. Sin embargo, hay una escena que falla: si en la primera película acaban drogándose con el fin de no ser pillados, en esta entrega existe una laguna en el guión bastante desagradable. En cuanto al lado más cómico de la película, han sabido aprender de su principal error de la primera entrega. Nadie cuestiona que “en Clase” no sea una cinta divertida, pero había partes que, con una trama tan simple como la que tenía, necesitaba ser sostenida con una buena cantidad de momentos graciosos con el fin de que no decayese. La sucesora sabe equilibrar la balanza de trama-comedia haciendo que el espectador no se aburra durante la emisión de esta cinta. Es este hecho el que hace que la segunda parte sea una mejor película que la primera. Por sacar algún aspecto negativo de la película, resaltar lo demasiado infantil que pueden llegar a ser muchas escenas. Hay espectadores que quizás hubieran apreciado un humor algo más maduro que caca, culo y pedo.

Centrándome en las interpretaciones, poco se puede añadir. La fuerza de los personajes está en el guión y no en la caracterización. Channing Tatum puede incluso llegar a parecer algo incómodo en muchas escenas y, por todos es sabido, la voz cantante en esta película la lleva Jonah Hill (¿casualidad?). No nos engañemos: es mucho más fácil sentir compasión por el “gordito” que por el “buenorro”, y si este lleva consigo numerosos momentos divertidos, pues no hay nada más que hablar. Si en algo es bueno Jonah Hill es en hacerse con el público con tan solo aparecer en pantalla, cosa que muy pocos actores son capaces de hacer. Comparable con el trabajo de Zack Galifianakis en “Resacón en Las Vegas”. Además, encontramos a una serie de nuevos personajes que, desgraciadamente, no están a la altura de los de la primer filme. (SPOILER) Zook, el nuevo mejor amigo de Jenko, es un personaje excesivamente plano y aburrido que, por suerte, no sale mucho en pantalla. Además, alguien que no aprecia a Schmidt no puede ser merecedor de nuestra adoración. Por otro lado tenemos a Maya, hija del capitán, que queda como otro intento fallido de conquistar al público. Por último nos encontramos con Mercedes, compañera de Maya, con la cual los guionistas intentan que empaticemos sin llegar a conseguir su objetivo, ya que resulta excesivamente pedante en muchísimas escenas de la película. (FIN SPOILER)

Como conclusión, “Infiltrados en la Universidad” es una comedia por encima de la media y, por suerte, de su antecesora, que cayendo excesivas veces en el humor más tonto e infantil, podemos decir que sale bastante airosa de su paso. Recomendada para aquellos que hayan disfrutado de la primera entrega, no recomendada para aquellas personas que pretendan encontrar una comedia a la altura de “El Gran Hotel Budapest” o “Intocable” (dudo que existan este tipo de personas. pero más vale prevenir que curar).

Nota: 7,3 / 10

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Un comentario en “Crítica: Infiltrados en la Universidad

  1. nllbrnt dijo:

    Creo que lo mismo que expones acerca de chistes tontos, fue lo que me hizo reír la película anterior y las escenas más lentas y menos tontas me anduvieron aburriendo en esta. jaja. Se me hizo muy larga la película lamentablemente, en mi humilde opinión mucho más de 5 no tendría (del 1 a 7)

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